sábado, 5 de septiembre de 2009

Preparados para soportar bajas.

“Estamos preparados”. Es el comentario general entre los soldados españoles, preparados para soportar bajas si la misión así lo precisa, “¿pero lo está la opinión pública?” Es la pregunta que surge inmediatamente después. La misión afgana está en proceso de cambio. Siguiendo la línea marcada y exigida por Barack Obama todos esperan los cambios en Qala-i-Nao. "A nadie le gusta tener 'bolsas', pero somos militares y estamos en Afganistán", responden.

Con la actual capacidad española resulta imposible imposible dar seguridad a la provincia, y sin seguridad cualquier relación con gobernabilidad es puro espejismo. Pero la seguridad en este país no resulta sencilla y para ello hay que adentrarse en algunas de las llamadas 'zonas rojas', como Sabzak, donde el riesgo de ataque es alto. En plena escalada de violencia en Badghis, España y el resto de países miran con preocupación hacia Kunduz, una zona del norte que permanecía tranquila en la que los alemanes se enfrentan ahora a una fuerte presencia insurgente.

El escenario es inestable y cambia de un día a otro”, esto lo saben todos los hombres aquí destinados. Hombres como el sargento Serantes, herido el pasado miércoles y que se recupera favorablemente de su herida en la pierna en el hospital Role 2 de la base de Herat. «Me quedo en Afganistán, quiero volver con mi unidad», responde si se le cuestiona sobre si piensa volver a España para curarse. No tiene dudas. Cumple órdenes, como el resto de compañeros que permanecen en Sabzak colaborando en la labor de seguridad del puerto de montaña.

Llegaron para las elecciones, pero les ha tocado una misión más expuesta, una auténtica labor de una fuerza de reacción rápida. Algunos están en Herat, pero otros se dividen entre Sabzak y la base que España tiene a medio construir en Qala-i-Nao. Sus condiciones de vida no son las mejores, pero no se escuchan quejas. Al contrario.

Pocos tienen dudas de que cuando las fuerzas españolas se retiren de esta posición, los insurgentes volverán a ocuparla. El juego del gato y el ratón eterno de un conflicto cada vez con más matices, que precisa de forma urgente de un plan, unos objetivos y unos plazos.


fuente: Blog de Mikel Ayestaran (ABC.es)

*a otra cosa mariposa...

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