lunes, 12 de octubre de 2009

Defensa comunica a EE UU que no comprará misiles Tomahawk.

La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha comunicado al Pentágono que renuncia a la compra de misiles de crucero Tomahawk que fue pactada por su antecesor José Bono en 2005, en plena crisis de relaciones entre la Administración Bush y el primer Gobierno de Zapatero.

Fuentes de Defensa explicaron que las Fuerzas Armadas tienen otras prioridades, especialmente ante las actuales estrecheces presupuestarias, y que probablemente se opte en su día por un misil europeo. No obstante, Defensa se ha reservado el derecho de adquirir la tecnología para dotar a las fragatas F-100 y a los submarinos S-80 de los tubos lanzadores de misiles Tomahawk, de forma que sea posible incorporarlos en el futuro, tanto en los buques construidos para la Armada española como para los exportados.

El Pentágono autorizó en 2005 la venta a España de 24 misiles Tomahawk con un coste total de 72 millones de euros. El plan de la Armada era ampliar el pedido hasta 60 de estos misiles, que tienen un alcance de 1.600 kilómetros y han sido profusamente utilizados en guerras como la del Golfo, Irak, Kosovo o Afganistán. La operación, pactada por Bono, la dejó en suspenso su sucesor, José Antonio Alonso, y ha sido cancelada definitivamente por la actual ministra.

No es éste el único asunto que el Ministerio de Defensa ha querido aclarar con el Pentágono antes de que José Luis Rodríguez Zapatero pise mañana por primera vez el Despacho Oval.

El departamento que dirige Carme Chacón ha comunicado ya a Washington su propósito de prorrogar el actual convenio bilateral, que regula la presencia de tropas estadounidenses en las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), cuando expire en febrero de 2011. El convenio vigente, que data de 1988, fue reformado en 2002 y prorrogado por ocho años. Si no se denuncia antes de septiembre de 2010, se prorrogará automáticamente por un año más. España está satisfecha con el funcionamiento del convenio, aunque mantiene su reivindicación histórica de que tenga el mismo rango en Estados Unidos (donde es un acuerdo intergubernamental que no pasa por el Congreso) que en España (donde es un tratado internacional ratificado por el Parlamento). "El problema es que en EE UU el Gobierno sabe cuándo envía un texto al Congreso, pero no sabe cuándo sale ni cómo sale", alegan fuentes de Defensa.

Aclarados o aparcados estos asuntos, la conversación entre Zapatero y Obama en materia de defensa y seguridad se centrará en Afganistán. España apoya la tesis del general Stanley McCrystal, jefe supremo de las tropas de la OTAN en el país, de que hay que ganarse a la población. Pero Zapatero es menos entusiasta con el aumento de 40.000 soldados que pide McCrystal. "De momento, nuestro esfuerzo ya está hecho", afirman fuentes gubernamentales, en alusión al refuerzo de 200 efectivos recientemente acordado.

Por su parte, el consejero de Seguridad Nacional, el general James Jones, declaró a Antena 3 que la Casa Blanca espera una próxima visita del Rey, tras la de Zapatero. "Estamos deseando que nos visite también este año el Rey", declaró. Jones se reunió con don Juan Carlos durante su visita a Miami en febrero pasado.

fuente: El país.com

*a otra cosa mariposa...

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