sábado, 15 de mayo de 2010

La Armada tiene fotografías de los campamentos de los saqueadores en las playas de Somalia: sólo les falta la orden de actuar en tierra.

Un millón y medio de personas dependen, diariamente, de la operación de la Unión Europea del Banco de Alimentos. Por esta razón, el éxito de la Operación Atalanta va vinculado a posibilitar un corredor que permita el tránsito de los buques mercantes tanto de los países de la UE como de Rusia o China.

Hace unas semanas, la ministra de Defensa, Carme Chacón hizo balance de la operación asegurando que “se ha conseguido desarticular un total de 21 bandas de piratas, formadas por 250 elementos, además de destruir una treintena de esquifes y 11 buques nodriza”.

Pero donde se ha mostrado más ineficaz es en la protección de los atuneros, según fuentes de Opagac (Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros) consultadas por El Confidencial Digital. En este sentido demandan un mayor compromiso por parte de la Operación Atalanta para conseguir la estabilización de la zona.

Tanto la Armada española como los responsables de las asociaciones de atuneros son conscientes de que la intervención en tierra es “vital para acabar con la piratería”. La pregunta que se hacen es por qué no se da la orden de actuar en el interior. La respuesta viene dada por la falta de un marco legal. De hecho, alrededor de 400 piratas han quedado en libertad por la falta de tribunales que les juzguen.

Fuentes militares reconocen que la operación naval “es un parche pero reporta menos bajas que una intervención directa sobre el terreno y es políticamente más aceptable”. En este mismo sentido se manifiestan desde Opagac puesto que la zona de mayor interés para los atuneros es justo la que la Operación Atalanta clasifica como más peligrosa.

Los mandos de la Atalanta disponen de informaciones muy precisas sobre la ubicación, en las playas de Somalia, de los campamentos de los piratas. Saben cómo están distribuidos los grupos que actúan y cómo abastecen a sus embarcaciones con barriles de combustible. Y tienen constancia de todo esto a través de imágenes aéreas de extraordinaria calidad.

Según los datos obtenidos por militares, los grandes jefes están “fuera de Somalia, en Kenia, Yemen, Suecia o Reino Unido. Son ellos los que se encargan de las negociaciones cuando un barco es secuestrado”. Ya sobre el terreno hay organizaciones con los llamados “jefes logísticos” y los que ejecutan los secuestros son “otros jefes que lideran pequeños grupos”.

fuente: ECD

*a otra cosa mariposa...

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