martes, 15 de junio de 2010

El Ejército puso fin a casi cinco siglos en la Real Fábrica de Artillería.

KAKO RANGEL

Casi cinco siglos de historia del Ejército español en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla. Ése ha sido el tiempo que ha durado esta relación. Porque ayer, con el arriado de la Bandera de España, se puso fin a esta presencia en este emblemático edificio. Así lo anunció el coronel auditor Antonio Esquivias López-Cuervo, delegado de Defensa en Andalucía.

La inauguración de las Jornadas «Luces sobre la memoria: la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, patrimonio histórico, militar e industrial», fue el acto elegido para esta despedida oficia de un edificio unido indefectiblemente al Ejército español desde los tiempos del Rey Carlos I. A partir de ahora —previsiblemente en septiembre— toda la fachada que da a la avenida Eduardo Dato pasará a estar ocupada por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, toda vez que la presencia militar pretende quedar finalizada antes de que termine este mes de junio.

Presidieron el acto de arriado de la Bandera el citado coronel auditor Antonio Esquivias, quien excusó la ausencia del teniente general jefe de la Fuerza Terrestre, Virgilio Sañudo, y el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón. Asistieron, igualmente, la teniente de alcalde del Ayuntamiento, Rosamar Prieto-Castro; la delegada de Cultura, Maribel Montaño; el portavoz municipal del PP, Juan Ignacio Zoido y el concejal popular Gregorio Serrano. También estuvieron presentes, entre otros, el teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza, Alfonso Guajardo-Fajardo y Alarcón; el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero, y el hermano mayor de San Bernardo, Antonio Rodríguez Hidalgo.

En su alocución, el coronel auditor Antonio Esquivias señaló que «todo tiene su principio y su fin. Y ahora hemos llegado al final», precisando que se entregaba a Sevilla, de manera simbólica el edificio, con el arriado de la Bandera, recordando que la historia de la RFAS es también «la historia del viejo arrabal de San Bernardo, desde el que vio Sevilla el Santo Rey».
Recordó, asimismo, en sus palabras, a todos cuantos, a través de la historia, han estado unidos a este edificio, haciendo precisamente esa historia. Momentos emotivos con el arriado de la Bandera y el homenaje a los que dieron su vida por España.

Por su parte, Maribel Montaño, en declaraciones a los periodistas, señaló que la intención de su Delegación es la estar instalada en la parte que da a la avenida Eduardo Dato «para el mes de septiembre», en torno a tres objetivos claros: el primero, la citada ocupación de esa franja —unos 1.500 metros cuadrados. Posteriormente, abrir la calle central de la fábrica, que comunica Eduardo Dato con la calle Cofia del barrio de San Bernardo, para uso peatonal durante el día, cerrándose por la noche. Y en tercer lugar, «emplear unos meses para hacer visitas guiadas, tanto particulares como para asociaciones, y que conozcan el edificio». Esta última circunstancia tiene como objetivo que «los sevillanos realicen propuestas con el fin de que podamos redactar un Plan Director del edificio y ver en qué se puede utilizar el casi 80% que falta por dar uso».

En este sentido, Montaño fue de la opinión de que «necesitamos saber qué es lo que queremos hacer y, a partir de ahí, buscar socios», aclarando que el edificio, en general, está en buen estado y que «ni la Junta de Andalucía ni el Ministerio de Cultura han dicho que han renunciado a este edificio», en relación a la intención, en su día, de la ubicación del Archivo General de Andalucía.
Unas jornadas ambiciosas

Si bien el futuro de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla sigue siendo una incógnita, sí es una realidad que la presencia del Ejército español, tras casi cinco siglos de permanencia en este edificio, ha llegado a su fin. Y la mejor manera de hacerlo es con las Jornadas «Luces sobre la memoria», esto es, la puesta en valor de un edificio singular cargado de historia tanto para el Ejército como para la propia Sevilla. Jornadas organizadas por la Delegación de Defensa en Andalucía, la Subdelegación de Defensa en Sevilla y la Universidad de Sevilla, y con la colaboración de la Fundación para la Investigación y Difusión de la Arquitectura —Fidas— del Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla, y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

Una amplia exposición puede ser visitada, hasta el próximo 27 de junio, en las dependencias de la RFAS, donde puede conocerse la rica historia de la misma. Todo ello complementado con las visitas guiadas a la fábrica, talleres de arquitectura —que se celebrarán en la propia sede de la fábrica— y un seminario científico, en el salón de actos de la Capitanía General de la Región Militar Sur, con la participación de militares, catedráticos y expertos, que pondrán en valor tanto la historia del edificio como su relación con Sevilla.

A partir de ahora, el futuro de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla no estará ligado al Ejército español, si bien la historia seguirá recordando el esplendor de un edificio que hasta los años ochenta del siglo pasado continuó desarrollando un cometido que ha servido para que Sevilla adquiriese gran esplendor en el plano de fabricación armamentística y fundición.

fuente: ABC

*a otra cosa mariposa...

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