Ir al contenido principal

Navantia comprueba las hélices del LHD Juan Carlos I antes de su entrega a la Armada.

25/08/2010 (Infodefensa.com) Madrid - Navantia realiza las últimas pruebas de mar del LHD Juan Carlos I antes de su entrega oficial a la Armada. El principal objetivo de este último examen es comprobar el funcionamiento de las hélices, que fueron sustituidas tras detectarse problemas de cavitación en las palas delanteras de las hélices de los pods de propulsión.

hspace=7El buque partió a las 10,00 horas del martes, 24 de agosto, desde las instalaciones de Ferrol y regresó en la tarde del miércoles 25, según informa La Voz de Galicia. Además, la fragata Álvaro de Bazán (F-101) abandonaba en la misma mañana la base ferrolana para colaborar con el Juan Carlos I en el examen. Las pruebas se realizan en un área situada a unas quince millas de tierra situada entre las rías de Ferrol y La Coruña.

A bordo del Juan Carlos I viajan unas 250 personas, continúa el citado periódico, en su mayor parte técnicos de Navantia y de las empresas suministradoras. De su dotación solo lo hacen unos sesenta miembros, una cuarta parte de los militares que la conforman.

Asimismo, también navega personal del programa australiano que dotará a la Armada de dicho país de dos LHD gemelos basados en el prototipo del Juan Carlos I. Navantia indicó que dicho personal viaja por invitación y que no tomarán parte en las pruebas. Al frente de todos embarcó el director del astillero Fene-Ferrol, Esteban García Vilasánchez.

Estas pruebas completarán las realizadas entre el 24 de mayo y 2 de junio, cuyos resultados fueron completamente satisfactorios tras obtener una velocidad sostenida superior a la inicialmente prevista y mostrando docilidad y gran capacidad de giro en poco espacio gracias a la propulsión mediante pods.

hspace=7El LHD Juan Carlos I tiene 230,82 metros de eslora (202,3 de cubierta de vuelo), 32 de manga y más de 27.500 toneladas de desplazamiento a plena carga. Entre las innovaciones tecnológicas que incorpora destaca la propulsión de tipo CODLAG (COmbined Diesel-eLectric and Gas turbine). En esta propulsión combinada dos motores MAN y una turbina de gas General Electric producen la energía eléctrica que alimenta a los sistemas de propulsión.

Dispone de dos cámaras de máquinas separadas. Una a popa albergando la turbina de gas y el correspondiente sistema de producción de energía eléctrica. La segunda está ubicada en proa y aloja dos motores diesel con los correspondientes generadores. Los elementos de impulsión son dos pods azimutales en popa, cada uno con un motor eléctrico de 11 megawatios que acciona dos hélices, una delantera y otra trasera.

Además, se han instalado prototipos de numerosos equipos y sistemas, como los complejos sistemas de estanqueidad de zonas de fuego en las grandes cubiertas de hangar y garaje, mediante mampararos desplegables, así como los radares de la familia Lanza desarrollados por Indra o el sistema de combate Scomba de Navantia Faba.

fuente: Infodefensa.com

*a otra cosa mariposa...

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Consejo de Ministros aprueba una nueva condecoración, la medalla de campaña

El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto por el que se crea la medalla de campaña y se establecen los criterios generales para su concesión.
El objeto de la medalla es reconocer la participación de personal de las Fuerzas Armadas, así como en su caso, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de personal civil nacional y de personal militar y civil extranjero, en operaciones militares y campañas en el exterior, tanto en una coalición nacional como en el marco de organizaciones internacionales, siempre que no tengan ya asociada la concesión de una medalla específica.
La concesión de la medalla de campaña se basará en los tiempos de permanencia en zona de una misma operación (mínimo treinta días) o diez misiones de vuelo sobre la zona de operaciones, contabilizándose un máximo de una misión diaria. A efectos de dicha contabilización, será necesario que el personal haya sido designado o nombrado expresamente para la participación en la operación o campaña.

Tal como establ…

Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) en el "caso Alakrana".

La persecución y no captura de los corsarios que mantuvieron secuestrado durante 47 día al buque vasco ha generado todo tipo de comentarios –negativos, en su mayoría- sobre la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas. Unas opiniones que, a su vez, han despertado el malestar de quienes participaron en la operación, y en general de quienes conforman las Fuerzas Armadas españolas. “No nos pueden culpar de falta de preparación” comenta a El Confidencial Digital un miembro de la Unidad. De hecho, tal y como reconocía el coronel Hertfelder -al mando de la FGNE- en una entrevista con motivo del nacimiento del grupo, “estamos preparados para operaciones de rescate de rehenes y operaciones de abordaje con oposición”.La FGNE aglutina al Mando de Guerra Naval Especial, a la Unidad Especial de Buceadores de Combate y a la Unidad de Operaciones Especiales de Infantería de Marina. El rescate del Alakrana fue su primera ‘prueba de fuego’. Tras más de un mes desplegados en el Índico, la vuelta a la …

Cómo aterrizar una aeronave de 100 millones de dólares sobre un montón de colchones viejos

LQT Defensa | Siempre se pueden encontrar cosas curiosas en el mundo de la aviación militar, y esta es una de ellas. ¿Cómo crees que hay que aterrizar un V-22 Osprey al que no le baja el tren de aterrizaje?
Aunque parezca cómico el procedimiento de los Marines de Estados Unidos en estas ocasiones indica aterrizar sobre 5 pilas de colchones viejos atados de seis en seis. Es la última opción del procedimiento de emergencia cuando el tren ha decidido no bajar de ninguna de las maneras.
Tres V-22 osprey de los Marines aterrizando con normalidad 
Esto fue lo que le pasó al Capitán Paul Keller durante una misión con su unidad, el Marine Medium Tiltrotor Squadron 165 desplegado en apoyo de la Operación Inherent Resolve, que centra sus esfuerzos en Irak y Siria.
Fue una noche de julio en la que el tren de aterrizaje decidió no bajar a cumplir su misión. Por suerte tenían suficiente combustible para seguir en el aire el tiempo suficiente para probar todo lo que el checklist de la aeronave indicaba…