jueves, 29 de marzo de 2012

De patrulla con la legión en Afganistán, la nueva política informativa va dando sus frutos !

MAYKA NAVARRO / DAVID CASTRO (enviados especiales)
La nueva política informativa en el Ministerio de Defensa ha permitido que por primera vez periodistas puedan acompañar a las tropas españolas que operan en escenarios bélicos. Tras diez años de misión en Afganistán, EL PERIÓDICO DE CATALUNYA es de los primeros medios de comunicación en patrullar junto a la legión en las zonas de hostigamiento de la insurgencia. A partir de hoy, este diario ofrecerá el relato de cómo trabajan los soldados en una misión que ha costado la vida a un intérprete y 96 militares, el último, Joaquín Moya Espejo, muerto en un ataque de los talibanes el pasado 6 de noviembre.
En la base Ruy González de Clavijo de Qala i Naw, cada vez hay más sensación de inicio de la retirada. La marcha no será improvisada, ni precipitada, y como ha reiterado el ministro de Defensa, Pedro Morenés, se va a cumplir el calendario marcado por los aliados de mantenerse hasta el 2014, pero sin perder de vista que las autoridades afganas cada vez presionan más para quedarse con el control del territorio.

Cuatro distritos

En Badghis, por ejemplo, la provincia de 420.000 personas bajo tutela española, solo quedan cuatro distritos por ceder al control afgano: Muqur, Qadis, Jawand y Bala Murghab. El coronel Demetrio Muñoz, responsable del contingente en Afganistán, reconoce que la cesión será después del verano, y no a finales de año como estaba previsto. Se adelanta. Y es comprensible. Desde el 2010, España ha formado a toda una brigada del Ejército afgano, 3.500 hombres que han salido a patrullar a diario tutelados por militares españoles. Lo mismo ha hecho la policía afgana con la Guardia Civil.

El presidente afgano Hamid Karzai ya ha pedido a las tropas de la OTAN que se retiren de forma inmediata de todas las zonas rurales y que transfieran la responsabilidad sobre la seguridad a la policía y el ejército afganos con un año de antelación. A pesar de las prisas que exigen los afganos, España actúa con cautela. Por lo pronto, ha cedido al ejército afgano el puesto de combate avanzado (Cop, por sus siglas en inglés) Hernán Cortés en el valle de Darrah i Bum, al norte de la provincia de Badghis. Ya no queda ni un solo español, que se han redesplegado en Muqur y Ludina, las otras dos Cop españolas bautizadas con los nombres de Ford Ricketts y Bernando de Gálvez, respectivamente.
El coronel Demetrio Muñiz lo dice con claridad, "nos vamos porque allí la misión está cumplida, no porque nos metan prisas". Y será desde Muqur y Ludina desde donde se mantendrán las labores de adiestramiento de los oficiales afganos. En cada una de las bases trabajarán unos 200 soldados y marines.

'Ring Road'

Otra muestra del interés del Gobierno afgano en recuperar el control de la provincia de Badghis son las prisas repentinas por proseguir con los trabajos de la denominada Ring Road, una ruta circular que une al país y cuyo único tramo sin concluir es el que atraviesa la zona Española. Tras meses sin actividad, esta semana se reemprenden los trabajos para acondicionar el tramo de la ruta que va desde Darrah i Bum hasta Bala Murghab.

Las autoridades estiman que se tardarán cinco años. La construcción la realizará una empresa turca que ya ha sido contratada y la seguridad la dará personal privado que será contratado en los poblados limítrofes con la nueva carretera. En el fondo se trata de dar una alternativa de "trabajo y un sueldo durante cinco años" a posibles nuevos miembros de la insurgencia. "Si les ofrecen una alternativa al vandalismo, la aceptarán", resume un responsable de inteligencia de las tropas españolas.

Ruta alternativa

Pero en cualquier caso, ni la construcción ni la seguridad de esa ruta serán ya responsabilidad española. El Ejército sigue comprometido con la ruta alternativa, la Lithium, financiada con dinero español, y que aspira a llegar al norte de la provincia antes del 2014. De momento, se transita con normalidad por los 35 kilómetros de camino con gravilla que van de Qala i Naw a Sangatesh, junto a Ludina. El dinero para acondicionar el tramo de 17 kilómetros que van desde Sangatesh a Golojirak desaparecieron y desde octubre el trabajo estuvo paralizado. Esta misma semana se reemprenderán los trabajos. El Ejército español espera concluir su misión completando el último tramo de 25 kilómetros que van desde Golojirak a Magan.

Cada metro de esta ruta por carretera cuesta una eternidad garantizar. El enemigo es "dispar y complejo" asegura el coronel Demetrio Múñoz. No se trata solo de un talibán que ataca a las tropas extranjeras por cuestiones ideológicas, está el contrabandista, el bandolero, el criminal.

Un ejemplo: la semana pasada secuestraron a dos ingenieros afganos cerca de Ludina. Los asaltantes exigieron un rescate en especias para liberar a los rehenes. ¿Hicieron algo los militares españoles? "Aquí existe una ley, difícil de comprender, pero que tenemos que respetar. Nosotros no estamos aquí para actuar en esas cuestiones, pero la policía afgana tampoco actuó. La realidad afgana es de una complejidad extrema. Los rehenes fueron liberados tras el pago, porque todo el mundo sabía quiénes eran los secuestradores". El ejemplo ilustra de alguna manera hasta qué punto es tan compleja la realidad de un país que espera tomar sus propias riendas a partir del 2013, el 2014 a más tardar.

fuente: El Periódico.com

 *a otra cosa mariposa...

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