Ir al contenido principal

El patrullero ‘Chilreu’ y el submarino ‘Siroco’ causan baja en la Armada.

Ayer viernes se celebró en Ferrol y Cartagena las ceremonias de baja de la Lista Oficial de Buques de la Arma da del patrullero ‘Chileu’ y del submarino ‘Siroco’, respectivamente.

El patrullero ‘Chilreu’ se entregó a la Armada en 1992 como resultado del ‘Acuerdo conjunto de los Ministerios de Defensa y de Agricultura, Pesca y Alimentación sobre actividades de pesca marítima’. El buque procedía de la reconversión del pesquero arrastrero ‘Pescalonso’, construido para la Secretaría General de Pesca Marítima en 1988. Tras realizarle las obras de reconversión, comenzó a operar el 6 de agosto de 1992 como patrullero de vigilancia pesquera.



Sus cometidos han sido la inspección, vigilancia y apoyo a la flota pesquera, además de sus capacidades para prestar auxilio, rescate y asistencia en la mar. Además ha apoyado a los servicios meteorológicos, oceanográficos y de seguridad en la navegación.

Por otra parte, el submarino ‘Siroco’ ha causado baja hoy tras 29 años de servicio en el Arsenal de Cartagena. Es el segundo submarino español de la clase ‘Agosta’. Durante este tiempo ha realizado más de 2.300 días de mar y más de 33.000 horas de inmersión.

Desarrollado inicialmente para la lucha contra los grandes submarinos nucleares y para los enfrentamientos con flotas en solitario, se sometió a diferentes modernizaciones para cumplir eficazmente con las nuevas misiones asignadas y poder interoperar con otras fuerzas navales.

Estas nuevas misiones contemplaban la inserción de comandos en costa enemiga, la recopilación de información en una zona de interés durante un tiempo prolongado, el control del tráfico mercante dando apoyo a la lucha antiterrorista y las operaciones antidroga, sin olvidar una de sus funciones más importantes, la disuasión.

fuente: Armada española.

* @Lqt_blog y facebook.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) en el "caso Alakrana".

La persecución y no captura de los corsarios que mantuvieron secuestrado durante 47 día al buque vasco ha generado todo tipo de comentarios –negativos, en su mayoría- sobre la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas. Unas opiniones que, a su vez, han despertado el malestar de quienes participaron en la operación, y en general de quienes conforman las Fuerzas Armadas españolas. “No nos pueden culpar de falta de preparación” comenta a El Confidencial Digital un miembro de la Unidad. De hecho, tal y como reconocía el coronel Hertfelder -al mando de la FGNE- en una entrevista con motivo del nacimiento del grupo, “estamos preparados para operaciones de rescate de rehenes y operaciones de abordaje con oposición”.La FGNE aglutina al Mando de Guerra Naval Especial, a la Unidad Especial de Buceadores de Combate y a la Unidad de Operaciones Especiales de Infantería de Marina. El rescate del Alakrana fue su primera ‘prueba de fuego’. Tras más de un mes desplegados en el Índico, la vuelta a la …

96 años de la carga del Regimiento de Caballería Alcántara

LQT Defensa | Tal día como hoy hace 96 años, el Regimiento de Caballería Alcántara realiza las primeras cargas contra el enemigo durante el conocido como desastre de Annual, cubriendo la retirada de las tropas españolas. Durante el interminable día posterior, el 23 de julio, el Regimiento quedó a la práctica extinguido tras la muerte del 80% de sus 700 jinetes y la captura de otro 12%. 
91 años después, en 2012, fueron recompensados con la Cruz Laureada de San Fernando colectiva.


Cómo aterrizar una aeronave de 100 millones de dólares sobre un montón de colchones viejos

LQT Defensa | Siempre se pueden encontrar cosas curiosas en el mundo de la aviación militar, y esta es una de ellas. ¿Cómo crees que hay que aterrizar un V-22 Osprey al que no le baja el tren de aterrizaje?
Aunque parezca cómico el procedimiento de los Marines de Estados Unidos en estas ocasiones indica aterrizar sobre 5 pilas de colchones viejos atados de seis en seis. Es la última opción del procedimiento de emergencia cuando el tren ha decidido no bajar de ninguna de las maneras.
Tres V-22 osprey de los Marines aterrizando con normalidad 
Esto fue lo que le pasó al Capitán Paul Keller durante una misión con su unidad, el Marine Medium Tiltrotor Squadron 165 desplegado en apoyo de la Operación Inherent Resolve, que centra sus esfuerzos en Irak y Siria.
Fue una noche de julio en la que el tren de aterrizaje decidió no bajar a cumplir su misión. Por suerte tenían suficiente combustible para seguir en el aire el tiempo suficiente para probar todo lo que el checklist de la aeronave indicaba…