martes, 3 de julio de 2012

El regimiento 'La Reina' despliega sus Pizarro en "Chinchilla".

El Batallón "Princesa" I del Regimiento de Infantería Mecanizada "La Reina" nº 2 realizó, en la madrugada del 27 al 28 de junio, un ejercicio táctico en el que se practicaron, entre otras acciones, el asalto sobre varias posiciones enemigas y el combate contra enemigo tanto asimétrico como convencional. El entrenamiento, que estuvo dirigido por el coronel José María Granero, se llevó a cabo en el Centro de Adiestramiento (CENAD) "Chinchilla", en Albacete, con una temperatura aproximada de 41ºC durante el día.

Avance de los vehículos Pizarro para tomar las posiciones
Avance de los vehículos Pizarro para tomar las posiciones (Foto:Beatriz Gonzalo)

Este ejercicio fue el punto culminante de unas maniobras tipo beta que comenzaron el 19 de junio y que finalizaron el 30 del mismo mes. El principal objetivo consistió en practicar un ataque sobre tres posiciones defensivas enemigas en dos columnas formadas por carros de combate Pizarro —vehículo estrella del Batallón, al contar tanto con una gran potencia de fuego (un cañón de 30 mm) como capacidad para transportar hasta siete infantes—, y Transporte Oruga Acorazado (TOA).

Concretamente, las dos columnas estaban formadas por varias secciones, entre las que se encontraban la de Armas de Apoyo (constituida por un grupo de morteros de 120 mm y por dos TOA armados con misiles Milan) y dos de fusileros, transportados en vehículos de línea. Junto a la sección encargada de dirigir el ataque, se situaba asimismo una unidad de zapadores destinada a acabar con las defensas del enemigo y a abrir camino a los carros a través de minas y vallas, que impedían el avance.

Las maniobras incluyeron combate en zonas urbanizadas 
Las maniobras incluyeron combate en zonas urbanizadas (Foto:"La Reina" nº 2)

Este ejercicio también pretendía servir de entrenamiento para las distintas situaciones a las que las unidades pueden enfrentarse en teatros de operaciones como el del Líbano. Por ello, según el capitán Juan J. Jansa —al mando de la 1ª Compañía—, era factible encontrar todo tipo de dificultades simuladas durante el camino, de las que no se informa a los soldados. "Tenemos que estar atentos a cualquier Artefacto Explosivo Improvisado (IED), al posible contacto con población civil o incluso a ataques suicidas", señaló.

Ataque al amanecer

El ejercicio, dividido en varias fases, dio comienzo aproximadamente a las once de la noche, momento en que las dos columnas de carros y los trenes logísticos se dirigieron hacia un punto de reunión que debían asegurar y al que previamente había partido la Sección de Reconocimiento (SERECO).

El ataque se inició con las primeras luces del día
El ataque se inició con las primeras luces del día (Foto:Beatriz Gonzalo)

Al amanecer se inició el ataque sobre dos de las posiciones enemigas, en el que se sucedieron las coberturas de fuego y el avance de las secciones, para el que se requirió la intervención de los zapadores, que abrieron brechas en sus defensas. Tras la consolidación de éstas (que incluyó la verificación de heridos y la revisión de las posibles bajas de carros), se tomó la tercera y última. Todas las plazas fueron a su vez limpiadas de enemigos por infantería ligera a pie que desembarcó de los vehículos.

Las maniobras, contaron con algunas dificultades como los combates simulados contra una unidad de carros enemiga, la aparición de algún IED y el encuentro de la SERECO con una manifestación de civiles fingida.

Tras el ataque, y hasta el día siguiente, las columnas realizaron labores de control de zona, en la que se formaron grupos encargados de asegurar e inspeccionar una serie de regiones prefijadas anteriormente.

fuente: Ejército de Tierra.
 
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