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ASPFOR XXXII pone a prueba su instrucción, ejercicio de integración en San Gregorio.

Natalia Puga (elmundo.es)
El procedimiento de instrucción 4+2 encara la recta final. Superados los cuatro primeros meses de preparación específica para la misión en Afganistán, el contingente ASPFOR XXXII encara ya los dos últimos meses de formación. Sus 1.200 integrantes se han desplegado en el Centro Nacional de Adiestramiento (CENAD) de San Gregorio (Zaragoza), donde, durante una semana, realizan un ejercicio de integración y evaluación de la Fuerza. Es el momento de pulir cualquier fleco que haya quedado pendiente en la instrucción, poner en práctica los procedimientos asimilados y ponerse a prueba. También el momento de que todos se acostumbren a trabajar juntos.

"La preparación del contingente tiene un período final de seis meses del ciclo de preparación habitual de dos años que tienen todos (los efectivos militares)" explica el teniente coronel Judez, que a partir de finales de octubre será jefe de la Plana Mayor del Mando de la ASPFOR, "desde ahora tratamos de integrar a todo el contingente, es el momento del adiestramiento operativo".

Maniobras en 'San Gregorio' (foto: elmundo.es)

La guía de instrucción 4+2 se elabora de forma específica para cada misión, permitiendo que cada nuevo contingente se prepare para el escenario concreto que se encontrará en zona de operaciones. En su recta final, ese ‘2’, cobra vital importancia la integración de todos los efectivos que se desplazarán a territorio afgano, de ahí que se estrene con un ejercicio en San Gregorio, el mayor campo de maniobras de España, en el que se implica a todas las unidades que de forma independiente ya han ido preparando la misión y que dentro de dos meses trabajarán codo con codo en Qala i Naw.

El adiestramiento sigue una máxima, la progresión. El proceso empieza a nivel individual, con preparación en aspectos como la conducción de los vehículos blindados RG-31 utilizados en la misión, la formación sanitaria o la concienciación cultural. Pelotón, Sección, Compañía… los efectivos van progresando de un átomo individual a todo un Batallón. Y en este punto entra San Gregorio. Aquí la instrucción afecta a un nivel global, a todo el contingente.

El coronel Fernando García González-Valerio, futuro jefe de la ASPFOR XXXII, lo detalla: "Este ejercicio es nuestra parte final, en la que integramos todas nuestras capacidades". En este punto, el adiestramiento ya no se entiende sin todas las unidades que se desplazarán a Afganistán. En San Gregorio se realiza un ejercicio interarmas con todas las especialidades del Ejército de Tierra, pero también un ejercicio en el que se implican el resto de las Fuerzas Armadas. La Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil también tienen su parcela.
Faceta militar y civil
La misión tiene tres facetas diferenciadas: aportar seguridad al Ejército y la Policía afganos, apoyar a la gobernabilidad del país y cooperar en la reconstrucción y desarrollo. El ejercicio de integración que se desarrollará hasta el sábado 22 permite "integrar toda esa parte militar y toda esa parte civil".
Prácticamente toda esa Fuerza se encuentra en San Gregorio, 1.250 militares, 170 vehículos de tierra y tres helicópteros, a los que habría que sumar recursos humanos y materiales que no se desplazarán a zona, pero que durante estas maniobras aportan labores logísticas y operativas.
La base del contingente la aporta el Batallón de Infantería Toledo del Regimiento de Infantería Príncipe, con sede en la base asturiana de la Brigada de Infantería Ligera (Brilat) Galicia VII. Otras unidades de la Brilat en Pontevedra y Valladolid aportan el personal de la Plana Mayor de Mando de la Agrupación, la Unidad de Apoyo a la Base (UABA), la Unidad de Protección y Seguridad, la Unidad de Ingenieros, la Unidad de Transmisiones y los Equipos de Mentorización. Hasta sumar unos 800 militares de la Brigada.
El resto de las capacidades que se están integrando en San Gregorio proceden de la Agrupación Apoyo Logístico 61 (Valladolid); equipos de Control Aéreo Táctico de la Armada y el Ejército del Aire; y la Unidad de Operaciones Psicológicas y la Unidad de Cooperación Cívico Militar del Regimiento de Inteligencia número 1 de Valencia. La Policía Militar la refuerza la Guardia Civil.

 
Cohesión y evaluación
Las distintas fases de adiestramiento que se han ido superando de forma progresiva tienen como finalidad que todos los integrantes del contingente conozcan lo mejor posible todas las situaciones que pueden encontrarse en terreno y sepan reaccionar ante ellos. En este período final que acaban de inaugurar "uno de los aspectos en lso que que el general (el jefe de la Brilat, José Antonio Alonso) nos ha insistido mucho es en el concepto global" según el coronel González-Valerio.
Durante los ejercicios de esta semana, que está presenciando ELMUNDO.es, "el objetivo es buscar el bloque del contingente, la cohesión", según indica el teniente coronel Judez. Para lograrlo, ensayarán ejercicios tácticos de simulación en los que harán acto de presencia todos los escenarios que se puedan encontrar en Afganistán.
La Plana Mayor de Mando acaba de llegar de un ejercicio de reconocimiento en terreno y conoce muy bien esas escenas, de nodo que busca recrearlas "lo más realista posible con lo que nos vamos a encontrar".

Finalizados todos los ejercicios, llegará el momento de comprobar si la misión está bien preparada. El general de la Brilat lo evaluará a partir del sábado y certificará si la Fuerza está lista o quedan por matizar pocedimientos o reacciones. En la fase de concentración que se iniciará en octubre tocaría engrasarlos al 100%. Su preparación es la mejor garantía del éxito de la misión y de que "no hay que desearle suerte, sino que no tengan mala suerte", como le gusta despedir al general a los efectivos que se desplazan a terreno.


fuente: El Mundo

* @Lqt_blog y facebook.

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