lunes, 1 de octubre de 2012

Vida a bordo; el 'Relámpago' sígue adelante con su primer despliegue.

Vida a bordo día,  27 de septiembre de 2012

Cumplimos hoy nuestro octavo día de navegación desde que salimos de Muscat, y aun nos quedan casi otros tantos para entrar en puerto. No es que sean demasiados unos quince días sin tocar puerto, pero posiblemente este sea el periodo más largo “con los pies mojados” que tengamos en todos estos meses. En todo caso nada del otro mundo comparado con algunas navegaciones de más de veinte días o un mes, sobre todo cuando cruzas el charco a “las Américas”. Cuando estás tantos días sin pisar tierra, los días son muy parecidos unos a otros, y llega un momento que ya no sabes ni que día de la semana es… hasta que de repente te das cuenta de que ha llegado el fin de semana, o incluso que al día siguiente ya entras en puerto. El truco cuando estás varios días sin pisar tierra, al igual que con las navegaciones de varios meses fuera de casa, es ir pensando de poco en poco, el ponerte metas cortas, porque si no parece que las cosas no terminan de llegar nunca. Eso y los buenos ratos con los amigos, haciendo cualquier cosa que te lleve a tener un rato entretenido.

Desde que salimos de Muscat, nos hemos ido aproximando a la zona en la que estábamos antes, en el “Corredor Internacional Recomendado para el Tráfico Marítimo”, o lo que es lo mismo, una especie de carretera por la que navegan los buques para entrar o salir desde el Índico al Mar Rojo, y en la que saben que cuentan con la protección de los buques y aeronaves militares de varias naciones distintas, no solo españoles o europeos, sino de todo el mundo. Sin ir más lejos, el otro día hicimos un petroleo en el que el buque que nos proporcionó el combustible era americano y en la otra banda del petrolero también estaba haciendo combustible un buque australiano (además de por la bandera, estaba claro porque tenía un canguro rojo pintado en la chimenea…). Pero aparte de lo anterior también hay por aquí alemanes, italianos, franceses, turcos, luxemburgueses, japoneses… y alguno más que se me olvidará. Una auténtica torre de Babel, aunque todos con el mismo objetivo.


De lo que andamos un poco flojos hace unos días es de fresquito. Ya que en la zona en la que estamos es la más calurosa y de mayor humedad (lo que aumenta aun más la sensación de calor) se le ha sumado en esta ocasión que uno de nuestros equipos de aire acondicionado ha decidido tomarse un respiro por unos días y dejar de hacer su trabajo. Esto ha hecho que la temperatura dentro del buque haya subido unos cuantos grados en ciertos lugares, pero de momento se va soportando la cosa. Había gente que, aprovechando la coyuntura, se había montado su sauna particular para eliminar toxinas y favorecer la operación bikini, y de hecho creo que el conjunto “horno-plancha de cocina-sin aire acondicionado” es especialmente efectivo en este sentido. Sin embargo, como “la buena suerte” no puede durar para siempre, ayer nos embarcó un técnico holandés para tratar de reparar el equipo de aire acondicionado. Bueno, en teoría es holandés, porque a pesar de hablar holandés fluido, tener aspecto de holandés y llamarse Johan, como Cruyff, yo tengo mis dudas de que no tenga sangre española por las venas… Y es que cuando ha llegado a bordo, lo primero que ha hecho para tratar de solucionar el problema, es darle un par de martillazos “bien daos” a una válvula que parecía podía estar atascada… vamos, lo típico que hacemos todos cuando no nos funciona el televisor y le arreamos bien fuerte en el lateral para conseguir una imagen perfecta… Tipycal Spanish.


fuente: Armada española.

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