Ir al contenido principal

Muere un sargento español en Afganistán tras la explosión de un IED que trataba de desactivar.

Roberto Benito / www.elmundo.es

El sargento del Ejército español David Fernández Ureña ha muerto en Afganistán mientras trabajaba en la desactivación de un explosivo. El fallecido tenía 35 años, era natural de Bilbao aunque vivía en Zaragoza, y estaba soltero pero tenía pareja.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha informado de la muerte del sargento y ha trasladado su "reconocimiento a todos los miembros del Ejército y de las Fuerzas Armadas por su labor en servicio de la paz y la estabilidad en todo el mundo".

La vicepresidenta reconoció la "tarea impagable" que realizan los militares "al servicio de la democracia y de quienes vivimos en ella", con una "entrega generosa" en situaciones "peligrosas e imprevisibles".

Según ha informado el Ministerio de Defensa, la muerte se ha producido durante una operación de reconocimiento en la llamada 'Ruta Opal', que une las localidades afganas de Qala-e-Now y Darra-i-Bun, en la provincia de Badghis.

La Unidad de Ingenieros de la ASPFOR XXXII, a la que pertenecía el sargento fallecido, encontró un IED (artefacto explosivo improvisado) en la citada ruta y al proceder a manipularlo estalló provocando la muerte de Fernández Ureña.

No consta que la explosión haya provocado heridos, pero Defensa no ha confirmado aún este extremo debido a que las condiciones meteorológicas son muy adversas y las comunicaciones con la zona muy difíciles.

El sargento Fernández Ureña era especialista en NBQ, operador de desactivación de artefactos explosivos y contaba con el curso básico de paracaidismo. Ingresó en el Ejército en el año 2000 y desde 2008 estaba destinado en el Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros de Zaragoza. En el año 2009 participó en la misión de Afganistán, por lo que fue condecorado con la medalla de la OTAN- ISAF.

Un año sin bajas.

Hacía más de un año que España no sufría una baja mortal en Afganistán por un ataque de los talibán. La última víctima era el sargento Joaquín Moya Espejo, que falleció el 6 de noviembre de 2011 tras recibir un disparo en un tiroteo en la 'Ruta Lithium', la vía de comunicación que protegen los españoles junto a la 'Ruta Opal' en la que ha fallecido hoy el artificiero.

En junio de 2012 murió otro militar español en Afganistán, el suboficial mayor Juan Manuel Medina Álvarez, pero por causas naturales.

Aunque la mayor parte de las víctimas españolas por ataque de los talibán se han producido por artefactos explosivos, que los talibán colocan en las rutas por las que transitan las tropas, es la primera vez que fallece un artificiero mientras realizaba su trabajo.

La muerte del sargento Fernández Ureña se ha producido cuando España está organizando el repliegue de Afganistán a gran escala. La 'Ruta Opal', en la que se ha producido el ataque, une Qala-e-Now, capital de la provincia de Badghis y sede del grueso del contingente, con la base avanzada Ricketts, en la localidad de Muqur. En primavera está previsto que las tropas abandonen esta base avanzada, al igual que la que ocupan en Ludina, en la 'Ruta Lithium', y se replieguen hacia Qala-e-Now, con lo que el número de patrullas por estas peligrosas vías de comunicación se reducirá al mínimo.

Posteriormente, se dejará la propia Qala-e-Now, en un gran repliegue que llevará a todas las tropas hasta Herat y que se prevé que esté concluido antes de que termine este año. Ya en 2014, las Fuerzas Armadas dejarán Herat en dirección a España, aunque se está estudiando una nueva misión posterior que podría dejar algunas unidades en la ciudad.


fuente: El Mundo

 * Sígue la actualidad de Defensa desde Twitter @Lqt_blog y facebook.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Consejo de Ministros aprueba una nueva condecoración, la medalla de campaña

El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto por el que se crea la medalla de campaña y se establecen los criterios generales para su concesión.
El objeto de la medalla es reconocer la participación de personal de las Fuerzas Armadas, así como en su caso, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de personal civil nacional y de personal militar y civil extranjero, en operaciones militares y campañas en el exterior, tanto en una coalición nacional como en el marco de organizaciones internacionales, siempre que no tengan ya asociada la concesión de una medalla específica.
La concesión de la medalla de campaña se basará en los tiempos de permanencia en zona de una misma operación (mínimo treinta días) o diez misiones de vuelo sobre la zona de operaciones, contabilizándose un máximo de una misión diaria. A efectos de dicha contabilización, será necesario que el personal haya sido designado o nombrado expresamente para la participación en la operación o campaña.

Tal como establ…

Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) en el "caso Alakrana".

La persecución y no captura de los corsarios que mantuvieron secuestrado durante 47 día al buque vasco ha generado todo tipo de comentarios –negativos, en su mayoría- sobre la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas. Unas opiniones que, a su vez, han despertado el malestar de quienes participaron en la operación, y en general de quienes conforman las Fuerzas Armadas españolas. “No nos pueden culpar de falta de preparación” comenta a El Confidencial Digital un miembro de la Unidad. De hecho, tal y como reconocía el coronel Hertfelder -al mando de la FGNE- en una entrevista con motivo del nacimiento del grupo, “estamos preparados para operaciones de rescate de rehenes y operaciones de abordaje con oposición”.La FGNE aglutina al Mando de Guerra Naval Especial, a la Unidad Especial de Buceadores de Combate y a la Unidad de Operaciones Especiales de Infantería de Marina. El rescate del Alakrana fue su primera ‘prueba de fuego’. Tras más de un mes desplegados en el Índico, la vuelta a la …

Cómo aterrizar una aeronave de 100 millones de dólares sobre un montón de colchones viejos

LQT Defensa | Siempre se pueden encontrar cosas curiosas en el mundo de la aviación militar, y esta es una de ellas. ¿Cómo crees que hay que aterrizar un V-22 Osprey al que no le baja el tren de aterrizaje?
Aunque parezca cómico el procedimiento de los Marines de Estados Unidos en estas ocasiones indica aterrizar sobre 5 pilas de colchones viejos atados de seis en seis. Es la última opción del procedimiento de emergencia cuando el tren ha decidido no bajar de ninguna de las maneras.
Tres V-22 osprey de los Marines aterrizando con normalidad 
Esto fue lo que le pasó al Capitán Paul Keller durante una misión con su unidad, el Marine Medium Tiltrotor Squadron 165 desplegado en apoyo de la Operación Inherent Resolve, que centra sus esfuerzos en Irak y Siria.
Fue una noche de julio en la que el tren de aterrizaje decidió no bajar a cumplir su misión. Por suerte tenían suficiente combustible para seguir en el aire el tiempo suficiente para probar todo lo que el checklist de la aeronave indicaba…