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La importancia de los vuelos logísticos de sostenimiento de operaciones y el papel del A400M

Desde la Sección J4A de Logística Operativa del Mando de Operaciones se coordina el apoyo  logístico de movimiento y transporte a las  operaciones en el exterior. 
Las operaciones en África, Irak, Letonia, Líbano y el Mediterráneo han sido los destinos de los diferentes vuelos de sostenimiento que se han llevado a cabo la primera semana de marzo desde territorio nacional. De la gestión de estos transportes depende en buena parte que el apoyo logístico a las operaciones en el exterior en las que Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire están trabajando se preste de forma oportuna.
Estos transportes se coordinan desde la Sección J4A de Logística Operativa del Mando de Operaciones (MOPS) con la Jefatura de Movilidad Aérea del Ejército del Aire (JMOVA), quien aporta la mayor parte de los medios aéreos. En ocasiones también se recurre el empleo de medios aéreos civiles contratados al Operador Aéreo (transporte de personal) y Logístico (transporte de material) del Ministerio de Defensa.
Se trata de una labor continua, pero en esta ocasión se ha llevado a cabo un esfuerzo especial por el número de misiones y de aeronaves empleadas: dos T21 (C-295), un T10 (C-130 Hércules), un T23 (A400M) y un IL76 (avión civil de carga contratado que se emplea para estos vuelos logísticos). Entre ellas destaca el A400M, cuya capacidad de carga constituirá el pilar del sostenimiento a las operaciones.
Una vez gestionado el transporte y coordinados los detalles de cada vuelo, los aviones –no sin antes completar el laborioso proceso de carga- ponen rumbo a zona de operaciones. Por ejemplo, el destacamento “Marfil” del Ejército del Aire, en Dakar, Senegal, recibió a sus compañeros del Ala 35, que llegaban a la base, tras un vuelo de más de ocho horas en el T21, con 3.000 kilos de carga. Parte de la carga se quedó en Dakar, desde donde un avión T10 la distribuyó a Bamako en apoyo al contingente español en EUTM-Mali. El resto de la carga continuó rumbo a Libreville para el sostenimiento del destacamento “Mamba” en Gabón y de los españoles en EUTM-RCA (República Centroafricana).
A400M: primera misión de transporte a operaciones
Por su parte, el A400M transportó a Riga (Letonia) el material para la operación eFP, lo que ha constituido su primera misión de sostenimiento a unidades del Ejército de Tierra en operaciones. Asimismo, ha realizado un vuelo de sostenimiento al contingente desplegado en Líbano tras una escala en Sigonella (Italia) en apoyo al destacamento “Grappa”.
El A400M, T-23 en nomenclatura militar, primer avión de transporte militar de gran capacidad con tecnología europea y participación española, es el sucesor natural del Hércules C-130.
Sus cuatro motores turbo propulsados, con hélices de ocho palas, le permiten alcanzar velocidades y altitudes similares a las de aviones de reacción -hasta Mach 0.76 (900 km/h) a 37.000 pies de altitud-; su peso máximo al despegue es de 141 Tm, siendo su carga de pago máxima de 30 Tm a 2.450 NM.
Es el avión de transporte más versátil disponible en la actualidad, capaz de volar distancias intercontinentales y de operar en pistas no preparadas próximas a la zona de acción, ya sea en misión militar o de ayuda humanitaria.

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