jueves, 17 de junio de 2010

Defensa prepara un reglamento que terminará con la reserva voluntaria.

“Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España”. Artículo 30.1 de la Constitución Española. Éste es el texto legal que inspira la figura del reservista voluntario en las Fuerzas Armadas españolas. Es decir, de los civiles que periódicamente prestan sus servicios al Ejército de Tierra, Aire, Armada o a los Cuerpos Comunes con el fin de incrementar y mejorar las capacidades de Defensa.

La Ley de Carrera Militar, que tiene al estamento militar en pie de guerra, instaba al Ministerio de Defensa a aprobar un reglamento que regulara el papel de los reservistas. Tres años más tarde, la norma ha visto la luz y, para sorpresa de los más de 5.000 reservistas que actualmente tiene España, la norma no incluye ninguna medida que incentive a los ciudadanos a alistarse sino, más bien, todo lo contrario.

El borrador del Reglamento de Reservistas, al que ha tenido acceso LA GACETA, prevé, entre otras medidas, suprimir la actual compensación económica que los reservistas perciben cuando son activados y que permite suplir la falta de su habitual fuente de ingresos.

Los reservistas son activados cada año para actualizar conocimientos o recibir instrucción –por un periodo inferior a un mes– o bien para prestar servicios en alguna unidad u organismo militar –como mínimo un mes–.

En los periodos inferiores a un mes los reservistas, es decir, asalariados o autónomos que tienen que dejar sus puestos de trabajo para incorporarse a la vida militar, eran compensados con unas indemnizaciones fijadas por el salario mínimo interprofesional. Sin embargo, si se aprueba la nueva normativa, dejarán de percibir retribución alguna y tan sólo se les pagarán los gastos del alojamiento y la manutención de los efectivos que puedan ser justificarlos.

“Dinero de mi bolsillo” (misma noticia)

Pese a haber pedido excedencias o haber hecho arreglos para postergar compromisos profesionales para atender su deber con las Fuerzas Armadas no serán compensados económicamente por el Gobierno de manera alguna.

Los que prestan servicio en unidades, es decir, los que se activan por un tiempo superior a los 30 días, seguirán cobrando las retribuciones establecidas para su empleo, como hasta ahora.

“Este sistema supone poner dinero de mi bolsillo para estar activados. Así, no se va activar nadie y si no te activas, te echan. Lo que pretende el ministerio es que la reserva se muera por inanición. Cada vez más personas se van a ir dando de baja. No hay ni una razón objetiva que anime a un ciudadano a ser reservista”, lamenta el presidente de la Asociación de Reservistas Españoles (ARES), Santiago Carrasco, organización que ya ha planteado una redacción alternativa al texto del departamento de Carmen Chacón.
Un segundo aspecto que ha inquietado a los reservistas es la regulación de los ascensos. El borrador del reglamento exige “acreditar un mínimo de sesenta días de activación para prestar servicios en unidades”, sin embargo, sólo es posible cumplir este requisito si Defensa convoca activaciones.

Este año, como consecuencia del fuerte recorte presupuestario del departamento de Chacón, han sido anuladas todas las activaciones de reservistas. Los reservistas voluntarios, por lo tanto, no podrán sumar días que les permitan ascender en sus respectivas escalas.

“El cumplimiento de este requisito no está en manos del reservista voluntario y Defensa no puede exigirte aquello que no te da”, denuncia Carrasco.

Si se encadenasen varios años sin activaciones, podría darse la circunstancia de que algunos reservistas nunca obtuvieran el mínimo de horas exigidas para ascender y, por lo tanto, no pudiesen promocionar de sus empleos iniciales como alférez (en la escala de oficiales), sargento (en la de suboficiales) o soldado (en la de tropa y marinería). Además, el texto de Chacón, prevé impedir el acceso a la reserva voluntaria a aquellos ciudadanos que sean cargos electos, altos funcionarios de la Administración pública o personal del CNI cuando hasta ahora podía optar a las plazas cualquier español a excepción de los militares profesionales y los guardias civiles.

Los políticos, lejos de las FF AA (misma noticia)

ARES considera que este artículo en concreto podría ser inconstitucional ya que la Carta Magna incluye en la defensa del país a “todos los españoles”.

Carrasco interpreta que con este veto lo que Defensa querría es impedir que “los políticos no tengan información de primera mano sobre lo que ocurre dentro de los ejércitos”.
Tal y como está planteada esta norma creará una reserva “excluyente y restrictiva”, alerta Carrasco que también echa en falta que el texto no contemple la inclusión de los reservistas en los planes de acción social al que tienen derecho el resto del personal de las FF AA. Tener los mismos derechos sociales que el resto de los militares “contribuiría a incentivar no sólo al reservista sino también a su familia”, explicó Carrasco al señalar que Defensa pretender crear militares de primera y de segunda.

fuente: La Gaceta.

*a otra cosa mariposa...

1 comentario:

  1. valla mierda de reglamento,Nos dejan sin dinero,no no activan,con lo que no podemos ascender en fin apaga y vamonos.Sr. Chacon duerma tranquila.

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