sábado, 12 de junio de 2010

Los aliados han pasado de la queja al reconocimiento.

Los aliados han pasado de la queja al reconocimiento. Aunque el Gobierno de Zapatero persiste en el empeño de que la opinión pública española se entere lo menos posible de lo que hacen las tropas españolas en Afganistán, la visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, a la Brigada Paracaidista en Madrid el mes pasado para arengar a «los verdaderos guerreros» y la del comandante de Isaf, el general McChrystal, de hace una semana a la posición avanzada de los legionarios en Sang Atesh son muestra de ese agradecimiento aliado. Los españoles han salido de sus bases para batirse a diario con los talibanes por el control de la provincia asignada: Badghis.

Helicópteros Chinook españoles en "Sang Atesh".

Con los últimos refuerzos y casi 1.600 soldados sobre el terreno, el doble que hace un año, el batallón de maniobra, formado básicamente por legionarios de la Bandera Millán Astray, ha convertido en fijas, desde abril, las dos posiciones avanzadas que los anteriores relevos de nuestras tropas empleaban eventualmente para intentar que los talibanes no establecieran controles en la ruta Lithium, principal arteria de comunicación de la zona.

El nuevo despliegue español ha cambiado las tornas y ahora son los insurgentes los que intentan recuperar la iniciativa frente a los legionarios atrincherados en los pasos claves de Sang Atesh y Zabzaq (en la frontera con la provincia vecina de Herat, de responsabilidad italiana), desde donde patrullan y garantizan la libre circulación de vehículos pese a sufrir constantes «hostigamientos» y tener que desmontar los artefactos explosivos que colocan en la pista los talibanes.

foto: mde.es

Según fuentes militares, en las citadas bases avanzadas —rodeadas de alambradas, con trincheras, nidos de ametralladoras, sacos terreros y parque de blindados RG-31 y «Lince» en posiciones de tiro— las fuerzas destinadas no ejercen una mera presencia disuasoria. En Sang Atesh hay toda una compañía de la Legión ( algo más de un centenar de militares) al mando de un capitán. En el paso de montaña de Zabzaq, entre Badghis y Herat, las fuerzas se cuentan por secciones de fusileros reforzadas, en total unos 50 hombres.


Escaramuzas y bajas

En Sang Atesh murió en febrero pasado el soldado John Felipe Romero. Cayó en una emboscada tendida por los talibanes con la colocación de un artefacto explosivo. Las tropas españolas, entonces del Regimiento de Cazadores de Montaña «Arapiles 62», también tiroteadas, se vieron envueltos en un combate en el que, a su vez, causaron al menos tres bajas mortales entre los atacantes. Y entre la base española de Qala-i-Naw y la actual posición avanzada, en la localidad de Ja-Fari, es donde los insurgentes tirotearon el pasado 6 de junio a una patrulla de legionarios. Un cabo primero y un cabo resultaron heridos leves en la refriega —uno tenía orificio de entrada y salida en la rodilla y el otro sólo esquirlas en un pie— y tuvieron que ser trasladados en helicóptero al hospital español de Herat. Aunque los legionarios repelieron el ataque, no se facilitaron datos de posibles bajas entre los insurgentes que se dieron a la fuga.

Blindados RG-31 en la FOB de "Sang Atesh".

Es el último ataque del que ha informado el Ministerio de Defensa dado que hubo heridos. De los frecuentes «hostigamientos» y de las operaciones de desactivación de minas se ha sabido a raíz de la visita de McChrystal a la posición de Sang Atesh, donde recibió sobre el terreno todos los datos de la pugna por la ruta Lithium contra los talibanes por boca de un teniente coronel.

La ofensiva de los aliados en las provincias del sur de Afganistán como Helmand, feudo de los talibanes que controlan el territorio, amenaza con empujarlos hacia el oeste —Farah, Herat y Badghis—, donde se multiplican los hostigamientos a los aliados —italianos, españoles y noruegos— en las últimas semanas. El relevo efectuado en mayo por las tropas italianas (2.400 soldados) ocupó el doble de tiempo de lo previsto, terminó una semana más tarde del tope fijado y costó la vida a cuatro militares de esa nacionalidad.

La caravanas de blindados que fue necesario mover y formaban docenas de vehículos de toda clase eran constantemente frenadas. Unidades de la Legión también apoyaban a los italianos. Se hacía necesario parar constantemente para investigar y retirar artefactos explosivos de las pistas. Tardaban horas en recorrer diez kilómetros.

El jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general del Aire José Julio Rodríguez, negó ayer en Bruselas, donde se reunieron los ministros de Defensa de la OTAN, que los insurgentes estén más activos ahora en Badghis y reconoció que son las tropas españolas las que registran «una mayor actividad».


Más instructores

En la misma reunión de la Alianza Atlántica, la ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció que el Gobierno español, junto con los de Lituania, Ucrania y Letonia, enviará a Afganistán un equipo de 15 instructores para formar pilotos de helicópteros de fabricación rusa Mil MI17, un entrenamiento que se realizará en la base de Herat, donde los españoles ya tienen el grueso de sus helicópteros de transporte.

foto: mde.es

fuente: ABC

*a otra cosa mariposa...

1 comentario:

  1. Hace algunos años, compartí maniobras con esta gente y pudimos ver claramente lo preparados ques estaban. Tengo que decir que son unos saldados muy bien preparados y ampliamente motivados. SOn muy buenos. También un amigo mio realizó maniobras conjuntas con los "famosos "marines americanos. Estos ejercicios se basaban en ensayos de desembaco reciprocos, y los marines españoles lograron derrotarlos cuando desembarcaban frente a sus playas, y conquistar las playas cuando estos la defendian.
    Enhorabuena por el blog. Seguieremols en contacto y gracias.
    Salu2

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